El uso habitual del transporte público —especialmente el autobús— implica una serie de derechos para los pasajeros que, en muchas ocasiones, se desconocen. Cuando se produce un accidente de tráfico durante el trayecto, es fundamental saber qué cobertura existe, quién responde por los daños y cómo debe reclamarse una indemnización por las lesiones sufridas.
- ¿Qué ocurre si sufres un accidente como pasajero de transporte público? La clave: conservar el billete del viaje.
Desde el momento en que accedes a un medio de transporte colectivo, quedas protegido por el Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV). Esta cobertura se activa con la simple posesión del billete o título de transporte, ya sea de pago o gratuito, y resulta imprescindible conservarlo hasta la finalización del trayecto.
El SOV cubre no solo los accidentes de tráfico propiamente dichos, sino también otros supuestos frecuentes, como caídas al subir o bajar del autobús, frenazos bruscos o pérdidas de equilibrio durante la marcha.
Tras el accidente, es habitual que intervengan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Si no fuera así, resulta esencial recopilar toda la información posible. ¡Ojo! Sin billete, la reclamación se complica, por lo que su conservación es clave.
- Indemnización por accidente en autobús: ¡Ojo! El SOV no excluye otras reclamaciones adicionales.
Desde un punto de vista legal, el pasajero es considerado un sujeto pasivo en la circulación. Esto implica una regla general clara: el ocupante tiene derecho a ser indemnizado, con independencia de quién haya sido el responsable del siniestro.
No obstante, la indemnización percibida a través del SOV no excluye otras reclamaciones adicionales. En función de las circunstancias del siniestro, podrá reclamarse también frente a la aseguradora del conductor responsable —ya sea la propia empresa de transporte o un tercero— por la vía civil e incluso penal, cuando los hechos revistan gravedad suficiente.
Solo existe una excepción relevante: cuando el propio pasajero ha contribuido de forma directa y negligente a la producción del accidente (por ejemplo, conductas imprudentes graves).
- Pasos esenciales para acreditar el accidente y reclamar con garantías.
- Billete o abono de transporte: Acredita la condición de pasajero y es imprescindible para activar el Seguro Obligatorio de Viajeros.
- Parte del accidente o atestado policial: Siempre que sea posible, debe solicitarse la intervención policial o recabarse los datos del siniestro.
- Documentación médica: Incluye el informe de urgencias, partes de baja y alta e informes médicos de seguimiento.
- Datos de testigos: Resultan útiles para confirmar cómo se produjeron los hechos.
- Abogado especializado: Permite orientar correctamente la reclamación desde el inicio.
- ¿Cómo se calcula la indemnización?
La cuantía indemnizatoria se calculará aplicando el Baremo de Tráfico vigente, que garantiza una valoración objetiva y homogénea de los daños sufridos. Este baremo contempla, entre otros conceptos:
- Las lesiones temporales y permanentes.
- El número de días de curación hasta el alta médica.
- Los días de baja laboral o impedimento.
- Las secuelas funcionales o estéticas.
- Los daños materiales en objetos personales transportados.
- El perjuicio patrimonial, que incluye tanto el daño emergente (gastos médicos, desplazamientos, tratamientos) como el lucro cesante derivado de la pérdida de ingresos.